PRIVÉ Collection Panamá, concesionaria de automóviles exclusivos, encargó a Antonio Rutilio el diseño interior de su nuevo showroom en Ciudad de Panamá: una sala en planta baja bajo una torre de oficinas, con vitrinas sobre el Boulevard Pacífica, un acceso sur desde el paso vehicular y un acceso este sobre el boulevard con rampa para los automóviles. Unos 370 metros cuadrados netos bajo una doble altura de seis metros, cinco columnas redondas de 1,35 metros y vidrieras en dos lados.
El encargo se desarrolló en tres propuestas, presentadas aquí en secuencia. La propuesta 1, PRIVÉ, es la más escenográfica: mármol negro en todas partes y una pared roja curva que lleva la marca. La propuesta 2 introduce un cielo raso orgánico de líneas de flujo, en oro y negro, estudiado en cuatro variantes de color. La propuesta 3 adapta la segunda al local real y la desarrolla como proyecto ejecutivo para la constructora. Las tres comparten un mismo lenguaje: una línea de oro dibujada a partir del perfil del automóvil, el logotipo rediseñado para Panamá, mármol negro y latón cepillado.
Las imágenes de las Propuestas 1 y 2 son renders conceptuales producidos por el estudio en Unreal Engine; las de la Propuesta 3 son los renders del proyecto ejecutivo definitivo. El proyecto está en desarrollo y los detalles pueden cambiar durante la obra.
Todo el proyecto gira en torno a un gesto. El perfil completo del automóvil, dibujado por el diseñador, se reduce a una sola línea estilizada que recorre de la cola al morro. Pintada en oro, de 24 milímetros de espesor, atraviesa las paredes a todo lo largo: en la recepción, oro sobre la línea y negro debajo; en la pared oeste y en la cara norte del privé, oro debajo y negro encima. En la esquina la figura gira noventa grados y las dos colas se encuentran.
El logotipo PRIVÉ COLLECTION del cliente fue rediseñado para Panamá, con la línea del país recompuesta con las letras del propio logotipo, en versión horizontal y vertical: letras de latón de tres metros de alto en el muro de la recepción y en el privé, y letreros retroiluminados de ocho por dos metros en la fachada este.
La paleta es común a las tres propuestas: piso de porcelanato negro mate de 60 por 60 con juntas negras, columnas revestidas en mármol negro con vetas doradas, plataforma giratoria de 4,94 metros a ras de piso con anillo LED dorado, videowall de seis pantallas con marcos de latón, franja exterior en mármol negro con filetes LED dorados y los letreros PRIVÉ, y accesos con hojas corredizas de vidrio extraclaro.
La primera propuesta es la más escenográfica. Mármol negro en todas partes: losas de 120 por 120 en el piso, columnas, paredes y tarimas de los automóviles. Detrás de la recepción, una pared roja curva lleva la marca; el mostrador es un volumen curvo lacado en negro con una línea LED dorada. Sobre los automóviles, casetones concéntricos recogen la luz; las puertas desaparecen en el mármol.
Detrás de la sala se abre un privé VIP con bar en arco de ónix retroiluminado, repisas de latón, isla blanca suspendida con anillo LED y pantalla de 85 pulgadas; al lado, un salón y, detrás de la pared, el taller con elevador. Vistas de noche y de día.



La segunda propuesta sustituye los casetones por un cielo raso negro mate a 5,60 metros, atravesado por veintiuna líneas de flujo que de día se leen como latón y de noche como luz. Las líneas giran alrededor de las cinco columnas y del casetón redondo sobre la plataforma giratoria, donde un fondo dorado y seis focos sostienen el automóvil. Las paredes son de paneles, con una junta vertical cada 1,20 metros, y llevan la silueta dorada.
Se estudiaron cuatro variantes de color, todas de noche: estilo 1 en oro y negro, también renderizado de día; estilo 2 en champán; estilo 3 en bronce; estilo 4 en burdeos y negro. El privé es acristalado hacia la sala y está amueblado con el sofá de cinta Infinito, un mostrador sobre base ovalada acanalada en oro cepillado con tapa de mármol negro con vetas doradas, botelleros en L retroiluminados y pantalla de 85 pulgadas.









La tercera propuesta lleva la segunda al local real y la desarrolla como proyecto ejecutivo para la constructora: un conjunto de 53 páginas con cómputo métrico y alzados acotados. Se conserva el cielo raso blanco existente, con downlights, dos islas suspendidas y luminarias lineales; las paredes pasan a oro con juntas negras y la silueta; el privé acristalado llega hasta el muro estructural.
Se desmontan la sala de reuniones y las oficinas de vidrio curvo, detrás del muro se habilita la zona de taller para herramientas y aceites, y la vitrina se estudia montante por montante. Dieciocho vistas de día y dieciocho de noche, de la sala a la fachada.
Modelos de las botellas en las vistas del privé: «20 Liquor bottles» de Yannick Deharo, CC BY-SA 4.0.









